(Concluye)
Mérida.- Luego de seis años, Lino Rivera no se da plazos, ni se preocupa por saber cuánto tiempo permanecerá en la organización que le dio un nombre en la pelota mexicana.
Tampoco, y aunque a algunos podría parecer burla o desafío, se siente presionado por el actual panorama que tiene con los Leones de Yucatán.
"Yo todo lo dejo en manos de Dios en quien confío, él dirá qué es lo que va a pasar conmigo", comenta el estratega boricua en esta segunda parte de sus reflexiones para con la afición yucateca a través de Península Deportiva, a seis años de su llegada a los Leones.
Consciente del pésimo momento de su equipo y de que un sector de la afición pide su cabeza por considerar que su ciclo con los melenudos ya concluyó, Rivera admite que ello es probable y posible, pero reitera se confianza en el creador.
"Si los Leones me dejan libre, pues tal vez hayan varios equipos de la Liga Mexicana interesados en que trabaje con ellos o quizás siga mi camino hacia Estados Unidos, aunque el béisbol tampoco es todo para mí en el ámbito laboral", refiere.
"No tengo miedo al fracaso, porque he conocido los momentos difíciles de la vida, he sabido que se siente estar en lo más bajo y he sufrido, pero mira, cuando se está así, no hay momentos para llorar, sino para ver hacia adelante y luchar".
"Lo que sí te puedo decir es que trabajo duro, muy duro para ser el mejor en lo que hago", añade el estratega isleño, quien reitera que a pesar del momento por el que atraviesa no siente el rumbo perdido.
Es más, enfatiza, se siente más seguro de sí mismo que el año pasado cuando fue objeto de constantes expulsiones por las presiones a las que era sometido, menores aún a las de este dificilísimo 2011.
"Hoy en día y no es que sea un pendejo y lo puedes escribir así, no he sido expulsado", resalta al señalar que se mantiene tranquilo, mas no indiferente a lo que ocurre con la encomienda que tiene.
"Pareciera uno que está tranquilo, pero se pueden aguantar los putazos cuando estás seguro de tú trabajo y de lo que tú haces", afirma sincero, con convicción, el entrevistado.
Sin dejar de mencionar su agradecimiento y el respeto que le tiene a la organización, a la afición y al pueblo de Yucatán, Lino Rivera echa también un vistazo hacia atrás en su trayectoria de seis años con los melenudos,
Sobre el particular, no halla situación alguna que quisiera mejorar o componer de todo este lapso, aunque reconoce que sí, quizás, hubiera podido hacer las cosas un poco mejor.
De todo lo que escogería mejorar, sería haber dado un mayor esfuerzo, más aún del que he dado.
Quizás así habrían salido mejores resultados para el equipo y para esta afición a la que creo que nunca le voy a poder devolver todo lo que me ha dado, concluye.