Mérida.- Eduardo "Lobito" Rivera despejó cualquiera de las dudas que habían hacia él en su esperado duelo de esta noche en la arena de la CTM e inspirado y transformado en otro con respecto al pesaje de ayer, se encaminó al mejor triunfo de su aún incipiente carrera al dar un repaso y ahogar de cuero al valiente, pero por momentos indefenso progreseño Luis "Muecas" Solís al que venció de manera por demás categórica noqueándolo técnicamente en el sexto asalto del pleito semifinal, pero más esperado de la velada ofrecida por la empresa A&T.
En lo que fue la cereza sobre el pastel para la empresa que dirige Andy Pérez a quien todo le salió perfecto esta noche, Rivera se mostró en un buen aprendiz de su entrenador Margarito "Magallo" Lozada y con valor, pero sobre todo serenidad y técnica por delante, cumplió lo que dijo en su facebook tras el pesaje de ayer jueves: habló sobre el ring.
Rivera, que ganó la pelea de principio a fin, culminó su triunfo a los 2:34 del sexto episodio, luego de que el réferi, Miguel Ángel Canul se apiadó el progreseño, quien ya tenía un ojo totalmente cerrado con una enorme hinchazón que amenazaba con estallarle con un golpe más. Ya desde segundos antes, los médicos de la Comisión de Box de Mérida recomendaban detener el pleito.
Canul tomó una buena decisión, porque el de "los gestos" no ganaba con nada y estaba expuesto a mayor castigo del que humanamente debía soportar.
El triunfo del sinaloense radicado y hecho boxeador en Yucatán generó un estallido de alegría de sus seguidores, que conformaron la mayoría de las cerca de mil personas, casi un lleno (la empresa reportó venta total de mil 200 localidades), en la arena, donde también hubo simpatizantes del del puerto de Progreso.
Rivera lució cerebral toda la pelea, atacando en el momento preciso, sin desperdiciar golpes, sorprendiendo a un enemigo que apostó a no boxear, a amarrarlo, a desesperarlo y sacarlo de su plan de pelea: fracasó.
"El Lobito", desde el primer asalto, se subió al tren de la victoria con un bien educado jab que entró casi siempre pleno a la guardia del costeño con quien se saludó rudamente en la presentación del duelo y de quien se despidió triunfador después, ambos en plan de caballeros.
En ese priner round, hacia el final, un upper de Rivera le generó un sangrado mínimo, pero perceptible en las narices a Solís, quien para el segundo en uno de sus arranques dio por momentos la espalda sin que un desconcertado "Lobo" aprovechara la situación.
Las cosas se fueron en un tenor similar con un local creciendo y el progreseño atinando a amarrarlo para evitar castigo como su máxima estrategia para evitar más casrtigo y sin variantes para poder revertir su situación.
Solís por momentos quería irse al frente, pero siempre se encontraba con el pistón izquierdo de Rivera, que pese a ser de menor alcance, logró imponer ese recurso elemental.
En el quinto de ocho rounds pactados, el "Lobito" se lanzó al abordaje y al sacudir el rostro a Solís con un gancho de derecha, le ocasionó, instantáneamente, una tremenda hinchazón en el ojo izquierdo, que marcó el rumbo definitivo.
En el descanso para el sexto, el jefe de los Servicios Médicos de la Comisión de Mérida, Fernando Bautista Buenfil trepó al ring y tras dar su aval, la pelea siguió hasta que la lesión cobró un tinte dramático que ocasionó el final que fue bien aceptado por todos los asistentes.
Con el resultado, Rivera llegó a su séptimo triunfo en ocho peleas (tiene un empate) y mantuvo su invicto con su tercer cloroformo, mientras que a Solís le fue mal en su cabalística pelea 13, al perder el invicto luego de 10 triunfos, ocho de ellos por nócaut, con dos empates.
En la pelea estrella que fue un agarrón de perros (dicho sea con todo respeto), Jorge "Figurita" Espinosa sorprendió al también ligero Vladimir Ravell y aguantó una cueriza final que le partió la ceja izquierda, para lograr una apretada victoria por decisión unánime.
Ambos púgiles se dieron hasta por debajo de la lengua los ocho rounds y lo que quizás marcó la diferencia fue la cuenta de protección que Ravell recibió en el segundo round al perder el equilibrio tras un golpe y depositar momentáneamente un guante sobre el enlonado. Los dos se merecieron una carretada de aplausos por el esfuerzo realizado que los dejó exhaustos.
Por su lado, el singular moreno dominicano Basilio "Chocolate" Nieves hizo honor al apodo que traía en su cinturoncillo "Sniper" (francotirador) y con un recto cortito al rostro que le estalló la nariz al veracruzano Iván Medina, lo dejó desarticulado en el ring para vencerlo por nócaut efectivo a los 2:38 del primer round.
Fue una lucida reaparición del carismático mosca quisquellano que ya tiene sus fans entre la comunidad dominicana que aquí radica y entre no pocos yucatecos que le aplaudieron todo y le perdonaron hasta el que portara un par de zapatillas color lila..no muy comunes en un deporte rudo como el pugilismo.
En otro "match", el capitalino-yucateco Rubén García le dio una paliza de órdago al cancunense Mario Cauich que soportó que le cayeran unas tres toneladas de cuero, para perder por decisión unanimísima (perdió 15 de ocho rounds).
Otro del balneario núnero uno de México, José "Samurai" Rubio, en peso súperpluma, venció por decisión al veracruzano Aarón "Torero" López, mientras que en la mejor pelea de la noche, Junior Granados dio la sorpresa y con un boxeo encimista y tremenda condición física demostró que sí es pugilista y no sólo un novatito con sueños, al vencer en toda la línea al también mosca, pero más experimentado y favorito, Irving Requena.
Junior dejó un gratísimo sabor de boca al llevar la iniciativa todo el pleito, sin dejar de ir adelante ante un rival que lo bombardeó los dos primeros asaltos, pero ya no pudo contener al tren que se le venía encima y que si bien no lo arrolló, sí lo obligó a echarse a un lado de la vía. Fueron seis rounds de buen boxeo y de excelente espectáculo por parte de ambos "liliputienses" que eran apoyados por cientos de féminas. A su vez, Paúl Vázquez estruvo a punto de que su quijada le jugara una nueva mala jugada como le ocurrió con Mario Cauich, pero tras reponerse de una caída, vino de regreso para recuperar el dominio que ya tenía y vencer por clara decisión en seis giros al veracruzano Fernando "Ferrus" Palacios e peso súpergallo. En la primera de la noche, en minimosca, Denovan Salazar le acomodó una cueriza al también yucateco Omar Méndez al que se le gastó "la gasolina" inmediatamente para que terminara rindiéndose a los 2:50 del primero al no poder soportar más castigo sin la condición física necesaria.
Muy buena función la montada por A&T y nos da mucho gusto que tras varias promociones previas sin fortuna, Andy Pérez haya tenido por fin una noche más que redonda con un lleno, gran ambiente, una función emotiva y éxito total en lo deportivo...ya era hora. Por si fuera poco, ya comprobó que la de la CTM es una sede idónea para las promociones populares, de no muy amplia envergadura, como la de esta noche.